Métrica 1: ROI (Retorno de Inversión)
Si no calculas el ROI, estás lanzando dinero al aire. Este número te dice cuánto ganaste por cada peso apostado. Fórmula: (Ganancia neta ÷ Inversión total) × 100. Un 5% parece bajo, pero en apuestas es oro. Mira tu historial, saca la cifra y compárala con la media del mercado. Cada punto extra es una ventaja competitiva. Aquí tienes la referencia: mlbapuesta.com.
Métrica 2: % de aciertos (Hit Rate)
Este porcentaje refleja cuántas predicciones acertaste. No confundas un alto % de aciertos con ganancias, pero es el termómetro de tu capacidad de selección. Si tiras 70% y pierdes, revisa tus cuotas. Si bajas al 55% y subes la rentabilidad, ya sabes dónde está el error. La regla de oro: combina hit rate con calidad de odds.
Métrica 3: Valor esperado (EV)
El EV es el motor que impulsa la decisión inteligente. Calculas la probabilidad implícita de la cuota, la comparas con tu estimación y obtienes la diferencia. Si el EV es positivo, la apuesta vale la pena. No te fíes de “corazón”. Cada jugada debe pasar por la prueba del EV, sin excepción.
Métrica 4: Desviación estándar (Volatilidad)
Los resultados de las apuestas no son lineales; la volatilidad muestra cuán lejos pueden alejarse tus retornos de la media. Un alto desvío indica riesgo elevado. Controla la exposición: no apuestes más del 2% de tu bankroll en una sola jugada si la desviación supera el 10%.
Métrica 5: Ratio Kelly
El criterio de Kelly determina la fracción óptima de tu bankroll para cada apuesta con EV positivo. La fórmula: (bp – q) / b, donde b es la cuota menos 1, p la probabilidad que asignas y q=1‑p. No lo uses al 100%; redondea a la mitad o al 75% para mitigar la agresividad. Es la brújula que mantiene tu dinero navegando sin hundirse.
Acción inmediata
Abre tu hoja de cálculo, introduce los datos de la última semana y calcula cada una de estas métricas. Luego, ajusta tus próximas apuestas según el Ratio Kelly y el EV. No dejes nada al azar.